domingo, octubre 05, 2008

La insoportable levedad de ser correcto.


Cuando se trata de hacer inversiones en cualquier ámbito (Bolsa, finca raíz, negocios, etc.) cada uno de nosotros quiere ser un ganador y claro esa debe ser la actitud más lógica, finalmente a través de todo nuestro proceso de educación, constantemente fuimos condicionados para hacerlo, -obtener las mejores notas, ser el mejor en los deportes y en la competición, llegar al mejor empleo- y todo esto se materializa en un numero o porcentaje, -debes obtener más del 70% para no ser un mediocre, tienes que alcanzar el 90-60-90 para sobresalir en la vida- finalmente esa es la lógica racional de cómo debe funcionar el mundo.

Infortunadamente cuando se trata de inversiones en Bolsa esta lógica no se aplica y la mayoría tenemos problemas para llegar a comprender que estamos en un negocio cuyo éxito se basa precisamente en aceptar que la mayor parte del tiempo existe la probabilidad de perder o estar incorrecto.

Esta es una de las áreas (quizás la única) donde usted esta poniendo a prueba su éxito o fracaso virtualmente cada minuto de cada día.

El mito que existe de las grandes faenas cinematográficas y heroicas, donde literalmente desde las cenizas con un par de transacciones se golpea el mercado obteniendo espectaculares ganancias y se es el Rey del mundo, es lo más alejado de la cotidiana realidad que envuelve el negocio: acéptelo, no existe nada de espectacular en esto, para tener éxito simplemente hay que ser un frió, calculador y si se quiere aburrido ser metódico. Con decirle que las probabilidades de ser exitoso están más a favor de un robot que de un fastidioso y emotivo ser humano.

Y no se trata de ser engreído o despectivo, simplemente para significar que la búsqueda de esa perfección y del número mágico del 70, 80 o 100% de las veces ser o estar en lo correcto, es la causa principal por la cual cada una de las personas que negocian en Bolsa no es un Warren Buffet, un George Soros o simplemente un millonario más.

La gente odia, detesta, no soporta perder o estar incorrecto, simplemente no pueden vivir con ello y esto hace que se comenta el peor error que un inversionista puede hacer: Tomar las cosas de forma personal.

Hacer de esto algo personal y llevarlo al terreno de las emociones simplemente es la receta del fracaso. Sin embargo, obstinadamente nos repetimos una y otra vez: Es que tengo que encontrar el sistema perfecto; es que me resisto a creerle al estúpido que dice que en este negocio no existe la manera de ser 100% correcto y de predecir lo que hará el mercado en el futuro; al absurdo que dice que simplemente basta con ser correcto el 40% del tiempo para alcanzar el éxito y que tal esa tontería de amar las perdidas, ¡!!Abrase visto tamaña desfachatez !!!.

Esta es la actitud comúnmente tan humana, que de no ser proscrita de nuestro pensamiento nos llevará a ser parte de ese 90% de personas que simplemente fracasan o no logran hacer dinero consistentemente en el mercado de valores.


tomado de blog pasos de un inversionista Bolsa.
Paulo M.

domingo, septiembre 28, 2008

Las 20 claves que siguió Warren Buffet para lograr su fortuna



El genio de las finanzas y el segundo hombre más rico del mundo apeló a una serie de reglas que le permitieron alcanzar el éxito a partir de una operación de apenas u$s100. Sin embargo, los especialistas aseguran que son pocos los hombres de negocios que pueden aplicarlas exitosamente

El segundo hombre más rico del mundo, Warren Buffet, enumeró los 20 principios básicos que posibilitaron gran parte de su éxito. Pero, aunque estas indicaciones para invertir y ganar en la bolsa parecen sencillas a simple vista, los especialistas aseguran que son pocos quienes pueden seguirlos y aplicarlos con éxito.

Buffet es un inversor que hizo su fortuna solamente comprando y vendiendo acciones y que hoy es la persona más influyente del mercado financiero estadounidense.

Este genio de las finanzas compró su primera acción a los once años, aunque dice que se arrepiente de haberlo hecho "tan tarde". A los 14 adquirió una pequeña granja con los ahorros que consiguió repartiendo periódicos y aún vive en la misma casa de tres dormitorios en Omaha, que compró hace 50 años cuando se casó.

Esas fueron parte de sus claves para convertirse en millonario, tal como lo reveló en una reciente entrevista a la CNBC. Según los operadores, Buffet, hoy conocido como “el oráculo de Omaha”, empezó a operar con u$s100 propios y llegó hoy a una fortuna de u$s52 mil millones. Básicamente, las veinte reglas de su éxito, fueron:
  1. Nunca invierta en un negocio que no pueda entender, como tecnologías complicadas.
  2. Si no puede ver caer un 50% su inversión sin pánico, no invierta en el mercado de valores.
  3. No intente predecir la dirección del mercado de valores, la economía, los tipos de interés o las elecciones.
  4. Compre compañías con buen historial de beneficios y posición dominante de mercado.
  5. Sea temeroso cuando otros son codiciosos y viceversa.
  6. El optimismo es el enemigo del comprador racional.
  7. La capacidad de decir “no” es una enorme ventaja para un inversor.
  8. Gran parte de éxito puede atribuirse a la inactividad. La mayoría de los inversores no resiste la tentación de comprar y vender constantemente, pero la piedra angular debe ser el letargo, bordeando la pereza.
  9. Las oscilaciones salvajes de precios están más relacionadas al comportamiento de los inversores que a los resultados empresarios.
  10. Un inversor necesita hacer muy pocas cosas bien si evita grandes errores. No es necesario hacer algo extraordinario para conseguir resultados excelentes.
  11. No tome seriamente los resultados anuales, sino los promedios de cuatro o cinco años.
  12. Céntrese en el retorno de la inversión (no en las ganancias por acción), el nivel de endeudamiento y los márgenes de beneficio.
  13. Invierta siempre a largo plazo.
  14. Es absurdo el consejo de que “nunca se quiebra tomando un beneficio”.
  15. Recuerde siempre que el mercado de valores es maníaco-depresivo.
  16. Compre un negocio, no alquile las acciones.
  17. Busque empresas con mercados amplios, fuerte imagen de marca y consumidores fieles, como Gillete o Coca Cola.
  18. También son interesantes algunas compañías con marcas consolidadas pero que están infravaloradas por dificultades transitorias. Para buscar estas oportunidades, deben aprovecharse los mercados bajistas.
  19. Busque compañías con gran capacidad de generación de efectivo y que, una vez en marcha, no necesiten grandes reinversiones.
  20. Mientras más absurdo sea el comportamiento del mercado, mejor será la oportunidad para el inversor metódico.

En Estados Unidos aseguran que de todas estas reglas, la más exitosa para Buffet fue la del “value investing”: comprar compañías infravaloradas (pero con buen historial, ventajas competitivas e imagen de marca consolidada) y esperar hasta que crezca nuevamente su patrimonio.

Con esta meta, Buffet aprovechó los mercados bajistas para buscar buenas empresas con dificultades transitorias, analizando cuidadosamente la información financiera y el precio en relación a los valores históricos.

En su análisis, siempre puso especial énfasis en el “Book Value Per Share” (valor en libros por acción), el ROE (Return On Equity) y el nivel de endeudamiento de la empresa.

A su vez, en la entrevista concebida recientemente a la CNBC Buffet dio detalles de su filosofía de vida y cómo logró convertirse en multimillonario:

  • Sostiene que tiene todo lo que necesita en su casa, la que compró hace 50 años. Allí no tiene ni rejas.
  • No tiene chofer, maneja su propio auto y tampoco cuenta con personal de seguridad.
  • Jamás viaja en aviones privados, a pesar de ser dueño de la compañía aérea de jets privados más grande del mundo.
  • Su empresa Berkshire Hathaway es dueña de 63 compañías.
  • Le escribe una carta por año a cada CEO de las empresas deseándoles buenos augurios para el año próximo.
  • Jamás mantienen reuniones ni los llama regularmente por teléfono.
  • Les dio dos únicas reglas a sus directivos. Número uno: nunca perder plata de los accionistas, y número dos: nunca se olvide la regla número uno.
  • No socializa con la clase alta. Su pasatiempo cuando llega a su casa es prepararse pochoclo y mirar televisión.
  • No usa celular ni computadora. Cuando le preguntaron qué recomendaciones les daría a los jóvenes respondió con las siguientes reglas:
  • Aléjense de las tarjetas de crédito y sus ahorros inviértanlos en ustedes mismos y recuerden lo siguiente: el dinero no crea al hombre, es el hombre el que crea el dinero.
    Vive tu vida tan simple como eres.
  • No hagas lo que otros te digan, sólo escúchalos. Sólo haz aquello que te haga sentir bien.
  • No uses cosas por sus marcas, sólo usa aquello que te haga sentir cómodo.
  • No gastes tu dinero en cosas innecesarias, gástalo en cosas que realmente necesites.
  • Después de todo es tu vida, por qué darle la oportunidad a otros de que te la manejen.


El hombre en cuestión nació en 1930 en Omaha, Estados Unidos, y desde niño aprendió el funcionamiento de las altas finanzas ya que su padre era un broker. Estudió en las universidades de Wharton y Columbia para luego comenzar su carrera como vendedor de inversiones y analista de Bolsa en la firma de su padre.

En 1965 adquirió la firma textil Berkshire Hathaway y comenzó a invertir en compañías de seguros. En los últimos 37 años, sus inversiones generaron una renta media de 22 por ciento.

El año pasado, Buffet decidió donar 85% de su fortuna a instituciones benéficas y, entre estas donaciones, le otorgó u$s31.000 millones a la fundación del matrimonio Gates.

El señor Buffett declaró que virtualmente toda su fortuna pasará a la Fundación Buffett. Se opone al principio de transferir grandes fortunas de una generación a otra.

miércoles, septiembre 24, 2008

El perfil emocional del inversionista.

En una entrevista que se le hizo a Tom Basso un veterano y reconocido hombre de Bolsa de Wall Street, se le preguntaba si el pudiera volver a tras que cambiaria respecto a su experiencia como negociante y él respondía:

….“Cuando comencé mi principal preocupación tenia que ver con el sistema que yo debería utilizar para negociar, luego Yo trabaje en el manejo del riesgo y el control de la volatilidad y finalmente en la psicología del trading. Si Yo pudiera comenzar nuevamente, revertiría el proceso completamente. Pienso que la psicología en el trading es por lejos el elemento más importante, seguido por el control del riesgo, con la consideración menos importante siendo donde usted compra o vende”

Image Hosted by ImageShack.usEn estas palabras se sintetiza quizá la mayor verdad y realidad que encierra, el por que una gran mayoría de negociantes de Bolsa fracasan y pierden su dinero y tiene que ver con la preparación emocional del negociante.

En general cuando nos enfrentamos a este negocio la palabra riesgo casi se vuelve un cliché y la mayoría pensamos que no tiene realmente que ver con nosotros, que estamos de cierta manera blindados y que definitivamente no nos afectará.

Los estudios muestran que no es el riesgo lo que las personas aborrecen, lo que realmente odian es perder, Además, el temor de perder parece vencer la habilidad de pensar racionalmente y en muchos casos frente a la posibilidad de tomar perdidas u obtener un resultado negativo, estamos dispuestos hacer cualquier cosa para tratar de evitarlo, aún si eso cosa fuera algo insensato.

Todo esto va a que las perdidas hacen parte fundamental del negocio de las inversiones en Bolsa y si como vimos, la propensión a ellas es casi algo contra la naturaleza humana, entonces como podemos convivir con ellas para ser exitosos?.

En un artículo anterior escribía que el 90% del éxito pasa por la mentalidad y esto se traduce en que, así como se aman las ganancias y los números verdes en nuestra cuenta, también de cierta modo tenemos que aprender “amar” los números en rojo.

Esto es fácil decirlo pero a la hora de enfrentarlo no es sencillo, requiere de un largo proceso y de trabajo muy duro, es casi comparable al esfuerzo y el trabajo mental que debe desarrollar un deportista de alto rendimiento para poder batir sus marcas.

La trampa consiste en que la mayoría de las personas creen que esto no es importante y como dice el adagio popular hasta que no me pase no lo creo, pero en esa licencia de tiempo muchos pierden todo y no tienen la oportunidad de recuperarse y corregir el rumbo.

viernes, septiembre 19, 2008

UN PLAN DE INVERSION.

Un plan de inversión define sus ingresos con precisión, identifica sus metas y sirve como currículo de sus negocios. El plan de inversión lo ayuda a asignar los recursos de forma apropiada, manejar complicaciones imprevistas y tomar buenas decisiones para el negocio.

Planifique su Trabajo

Un plan de inversión exhaustivo y bien elaborado es de una importancia extraordinaria. Mucho depende de la administración de sus operaciones y finanzas, y el logro de sus metas y objetivos.

“El plan de inversión es una necesidad. La persona que quiera comenzar a operar en el mercado de divisas y en otros activos financieros y no sepa elaborar un plan de negocios va a tener problemas”, dice Robert Krummer, Jr., presidente de First Business Bank en Los Angeles.

A pesar de la importancia crítica de un plan de inversión, a muchos empresarios se les hace pesado preparar un documento escrito. Ellos argumentan que el mercado cambia tan rápidamente que un plan de inversión no les resulta útil, o que no tienen tiempo suficiente. Pero, de la misma forma que un constructor no comienza a construir sin un plano, los empresarios no deberían apresurarse a comenzar una inversión sin un buen plan.